La inclusión educativa de niñas, niños y adolescentes con discapacidad en Bolivia

Colaboración de: Francesco Bucci, Director Ejecutivo, Asociación Tukuy Pacha

La inclusión educativa de niñas, niños y adolescentes con discapacidad sigue siendo un desafío en Bolivia. A pesar de los avances normativos, persisten barreras que limitan el acceso y la permanencia de niñas, niños y adolescentes con discapacidad en el sistema educativo regular.

La Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, establece el derecho a una educación inclusiva y de calidad en igualdad de condiciones, pero los datos muestran retrocesos preocupantes. Entre los años 2021 y 2023, la matrícula de estudiantes con discapacidad en educación regular descendió de 4.518 a 3.607, mientras que en educación especial aumentó de 13.412 a 19.007, reflejando una tendencia hacia la segregación educativa.

Save the Children y la Asociación Tukuy Pacha implementan desde el año 2023 un proyecto para la inclusión de niñas y niños con discapacidad en centros infantiles y comunidades educativas de la zona sur de Cochabamba. Esta iniciativa ha capacitado a 83 docentes en estrategias pedagógicas inclusivas y ha brindado acompañamiento a 142 niñas, niños y adolescentes con discapacidad o dificultades de aprendizaje, proporcionándoles materiales adaptados y apoyo domiciliario. También se han realizado talleres de sensibilización con familias y miniferias para promover la participación comunitaria. Otras organizaciones, como las socias de la Red de Rehabilitación Basada en la Comunidad (RBC Bolivia), impulsan iniciativas relacionadas.

En paralelo, las federaciones nacionales de personas con discapacidad han elaborado una propuesta de Educación Inclusiva para el Congreso Plurinacional de Educación realizado en noviembre del pasado año. Entre sus sugerencias destacan la redistribución de educadores especiales como maestros de apoyo y la transversalización de la educación inclusiva en todo el sistema educativo plurinacional. El futuro de la inclusión educativa en Bolivia dependerá de la implementación efectiva de estas políticas, de la generación de datos oportunos de monitoreo de su calidad, de la voluntad institucional para realizar cambios organizacionales y asignar los recursos necesarios.